Andalucía cuenta con el único plan a nivel nacional que aborda el tratamiento del dolor. Así lo ha manifestado la consejera de Salud en comisión parlamentaria, donde ha expuesto los detalles de esta nueva estrategia que platea una asistencia con una "perspectiva global", abordando el dolor "de modo transversal y común a todas las enfermedades o problemas de salud en los que pueda estar presente".
La Consejería de Salud ha puesto recientemente en marcha el Plan Andaluz de Atención a Personas con Dolor (2010-2013) que va a permitir tratarlo tanto en su prevención primaria, en su detección precoz, así como en su seguimiento y tratamiento para la disminución de su impacto y complicaciones. Esta estrategia permitirá el desarrollo de nuevos modelos de organización que garanticen la accesibilidad de los pacientes.
Asimismo, este plan analiza cómo abordar el dolor crónico, tanto en pacientes oncológicos como no oncológicos, el perioperatorio y el postoperatorio, así como el dolor agudo en atención urgente como el asociado a procedimientos menores. Además, este documento recoge actuaciones específicas para el tratamiento de este problema en los grupos de personas más vulnerables como la infancia, la vejez y en las personas con dificultad para expresarse como aquellas que padecen alguna enfermedad mental, que, por el impacto de factores como la ansiedad, la depresión o el aislamiento sufren de una manera más severa sus consecuencias.
El dolor tiene serias consecuencias emocionales, sociales e incluso económicas para el paciente e incrementa por cinco la probabilidad de utilización de servicios sanitarios. El 11% de la población sufre dolor crónico a lo largo de una media de nueve años. De ellos, el 22% necesita entre 5 y 10 años para alcanzar un control adecuado, según los datos del estudio 'Pain in Europe' en su muestra española.
Desde diferentes organismos internacionales, como la Organización Mundial de la Salud (OMS), se recomienda el abordaje mucho más proactivo de este problema. Andalucía ha sido la primera comunidad autónoma en crear un plan de estas características basado en estrategias informativas, formativas, de promoción de la investigación o de implantación de cambios organizativos o de políticas sanitarias. Algunos países europeos, como Francia, han elaborado en los últimos años documentos similares.
Este plan se estructura en torno a seis grandes líneas estratégicas y 16 proyectos específicos con el objetivo de mejorar la calidad de vida de las personas que lo padecen y de sus allegados, al tiempo que impulsa la participación activa de la ciudadanía y de todos los profesionales sanitarios.
Una constante vital más
Con la puesta en marcha de este plan, los profesionales sanitarios incorporarán en su evaluación de los pacientes el dolor, de forma sistemática, como la quinta constante vital, junto a la temperatura, el pulso, la presión arterial y la frecuencia respiratoria.
Además, esta estrategia plantea la reorganización de los recursos y la definición de la cartera de servicios obligatoria relacionada con el dolor en atención primaria y en hospitales de acuerdo con su nivel de complejidad. De esta manera, los diferentes niveles asistenciales se especializarán en la atención al dolor en el marco de sus competencias.
Así, los centros de salud acogerán las terapias centradas en el ejercicio, la actividad física y la terapia ocupacional y el seguimiento farmacológico. También realizarán la atención en el domicilio del paciente. Esta estrategia va a permitir que en el centro de salud se resuelva el 80% de los problemas del dolor, principalmente crónico y no oncológico, gracias a la organización de equipos multidisciplinares. En este sentido, la Enfermería será el colectivo profesional encargado de la mayor parte de los cuidados.
Igualmente, se organizarán circuitos de derivación de pacientes con el fin de homogeneizar la atención en todo el territorio andaluz y para que la continuidad asistencial esté garantizada en toda la comunidad autónoma de forma equitativa y uniforme. Los pacientes que requieran técnicas que no se puedan realizar en los centros de salud serán derivados a los hospitales comarcales. Estos centros realizarán tratamientos que se pueden dispensar sin necesidad de hospitalización, así como la aplicación de técnicas quirúrgicas que faciliten el abordaje del dolor. Por su parte, las intervenciones más complejas se derivarán a los grandes hospitales.
Esta organización a través de equipos multidisciplinares y pluriprofesionales facilitará el tratamiento más completo desde varios ámbitos sanitarios que también será multimodal.
Formación de los profesionales
El tratamiento del dolor conllevará la formación de los profesionales. En este sentido, el objetivo de la Consejería de Salud es que forme parte de las líneas curriculares de las universidades y escuelas en las que se formen los futuros sanitarios. Esta medida contribuirá, además, a generar conocimiento a través de la investigación que permita seguir avanzando en el tratamiento de estas personas.
El plan formativo, que se implementará a lo largo de 2011, incluirá a los profesionales del ámbito médico, de la Enfermería, de la Fisioterapia, la Rehabilitación y la Salud Mental del sistema sanitario público andaluz, y se completará con los cursos de pregrado y postgrado para que cuando los nuevos profesionales terminen su etapa formativa tengan incorporado en su mapa de competencias el tratamiento del dolor.
La Consejería de Salud va a trabajar de manera especial en el ámbito de la generación, aplicación y transferencia del conocimiento entre los profesionales en el campo del dolor, con acciones tan necesarias como la creación de una taxonomía única o la incorporación de nuevas tecnologías que permitan el seguimiento y evolución de pacientes con dolor alejados de los centros sanitarios.
Información a la ciudadanía
La Consejería establecerá líneas específicas para que los ciudadanos tengan a su alcance toda la información necesaria para que el dolor deje de considerarse como una situación normal con la que convivir y que puede llegar a ser invalidante. En este sentido, se difundirán nuevos videos a través de la plataforma Informarse.es Salud en un lenguaje comprensible sobre qué es el dolor, cómo atajarlo y cómo aprender a convivir con él. Además, se establecerá una nueva línea de información y consulta a través del servicio Salud Andalucía 24 horas en la que, a través del teléfono de Salud Responde (902 505 060), los ciudadanos podrán solventar sus dudas a cualquier hora del día durante todo el año.
A estas medidas, se suman cursos formativos específicos para personas con dolor crónico y familiares desde la Escuela de Pacientes, un proyecto que tiene como finalidad acercar, a las personas con enfermedades crónicas, conocimientos sobre sus patologías para que puedan manejarlas mejor y prevenir posibles complicaciones