Un artículo publicado en la última edición de "Nature" muestra cómo un paciente que se encontraba en estado casi vegetativo desde hacia 6 años puede ahora hablar, masticar y tragar alimentos o ver una película. gracias a un procedimiento de estimulación cerebral profunda.
El estado en que se encontraba este paciente norteamericano de 38 años, como consecuencia de lesiones cerebrales graves sufridas durante un atraco, se conoce como "mínimamente consciente", y se caracteriza por evidencia intermitente de conciencia de una mismo o del ambiente que le rodea, a diferencia de lo que sería el estado vegetativo persistente o coma.
Los investigadores implantaron electrodos para enviar impulsos eléctricos al tálamo, zona del cerebro que regula la consciencia, en los dos hemisferios. Durante los períodos en los que el dispositivo estimula esas áreas cerebrales, en el paciente se comprueba un incremento de la conducta comunicativa, del control funcional de las extremidades y de la alimentación oral.
Los electrodos parten de una especie de marcapasos implantado en el tórax del paciente, bajo la piel.
A juicio de los investigadores, la técnica podría ser aplicable a pacientes que se encuentran en un estado similar, personas que suelen permanecer el resto de su vida en residencias con posibilidades casi nulas de recuperación. No obstante, también advierten que su artículo se refiere a un caso puntual y que el éxito conseguido en este caso tal vez no sea extrapolable a otros pacientes en situación similar, puesto que la lesión específica sufrida y los efectos de la terapia pueden no ser compartidos por todos los pacientes en estado mínimamente consciente.